LUCHO BUGALLO: «ESTE MODELO VE AL CAMPO COMO LA BILLETERA DE LA ABUELA PARA SACAR FONDOS»

REVISTA REPUBLICANA: El domingo pasado, en el programa de Jorge Lanata, se difundió un presunto caso de corrupción en el municipio de Luján, a partir de pagos por alimentos a proveedores fantasma. ¿Qué puede contarnos del caso? ¿Es el único? ¿Cuáles son los pasos a seguir en la Justicia y la Legislatura bonaerense?

LUCHO BUGALLO: Nosotros tomamos conocimiento hace unas semanas de ciertas irregularidades que se habrían cometido en el municipio de Luján, a raíz de compras directas realizadas bajo la excusa de la emergencia que significaba la pandemia, por un monto total de alrededor 31 millones de pesos. Cuando evaluamos la información que los concejales del bloque de Juntos por el Cambio de Luján nos acercaron, pudimos comprobar que había un modus operandi que se repetía específicamente con dos proveedores, Marcela Goldstaud y Mariano Rossi, a quienes se les habían hecho 191 compras durante los meses que llevamos de pandemia, por montos prácticamente iguales de 200.000 pesos. Incluso, en más de una oportunidad se realizaron hasta 15 o 16 compras diarias, sumando en total entre 2 y 3 millones de pesos por día. Eso desde lo operativo es llamativo: ¿por qué no se realizó todo en un mismo momento? Esa cantidad de compras diarias requieren tener una persona en el municipio llamando cada 30 minutos para concretar cada una de las compras, lo cual pone en evidencia una clara maniobra de desdoblamiento de compras para no superar el monto máximo que requiere una compra directa y evitar una licitación pública. Lo más llamativo de esto es que cuando estudiamos a los proveedores involucrados, ninguno de los dos tenía antecedentes comerciales: se habían dado de alta comercialmente días antes de concretar las ventas. Además ninguno contaba con depósito registrado ni habilitado, lo que uno esperaría de cualquier distribuidor de alimentos. También es sospechoso el caso del proveedor Rossi, de 23 años, sin antecedentes comerciales y con un historial en su registro crediticio en categoría 5 como moroso irrecuperable, quien en la misma semana en que es dado de alta comercialmente, cierra ventas con el municipio por 13.000.000 de pesos millones en un total de 63 órdenes de compra. Por este motivo denunciamos al Intendente del Frente de Todos de Luján, Leonardo Boto, a su Secretario de Finanzas, Ignacio Pedotti, y a los dos proveedores que ya mencioné por incumplimiento de los deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, Malversación de caudales públicos, asociación ilícita y estafas y otras defraudaciones.

RR: ¿Es este el único? ¿Cuáles son los pasos a seguir en la Justicia y la Legislatura bonaerense?

LB: Por supuesto uno tiene sospechas de que estas irregularidades suelen cometerse en varios municipios, pero en el caso puntual de Luján fue la burda maniobra y la cantidad de pruebas respaldatorias con que contamos, lo que nos motivó a ir a la Justicia, más allá de la obligación que tenemos los funcionarios públicos de denunciar estos hechos, a la hora de tomar conocimiento de los mismos. Por otro lado, otras dudas que esperamos puedan ser evacuadas por la Justicia es saber qué fue lo que se compró, cantidad, calidad y marca de los alimentos, en qué estado se encontraba, cuál es el origen de éstos, dónde y a quién fueron entregados, etc. Hoy estamos esperando el llamado de la Justicia para ratificar la denuncia. Sabemos que el fiscal requirió toda la documentación al municipio y que también los concejales están evaluando una comisión investigadora en el Concejo Deliberante.

RR: Usted es un referente del campo, muy identificado con sus luchas desde aquel conflicto de 2008 en el que surgió el kirchnerismo tal cual lo conocemos ahora. ¿Cómo está la situación en el campo hoy?

LB: Nuestro sector productivo hoy está en la misma o peor situación que todos los argentinos: hay desorientación, preocupación, incertidumbre, falta de un horizonte claro hacia dónde vamos y, como si ésto fuera poco, con una presión impositiva entorno al 70%, agravado por el desdoblamiento cambiario y acosado discursiva e ideológicamente por un modelo que ve en el campo el responsable de todos los males del país, pero también como la billetera de la abuela de donde sacar fondos para mantener un nivel de gasto público que no para de crecer. A todo esto se suman cientos de ataques a la propiedad privada que se han estado dando en los últimos meses, con incendios de campos y cosechas, robo de hacienda, roturas de silobolsas, etc. La verdad es que el humor del productor en estos momentos no es el mejor, si bien comparado con otros sectores productivos y comerciales estamos mejor, ya que en la pandemia seguimos trabajando para garantizar que no falten alimentos y sobre todo, para que sigan ingresando las divisas que hoy el país tanto necesita. Lo cierto es que la actual crisis económica, social, sanitaria y política en la que estamos inmersos no brinda la tranquilidad necesaria para un sector que requiere de previsibilidad en el mediano y largo plazo para hacer inversiones. 

RR: ¿Cuál es su visión sobre la protesta de la policía bonaerense?

LB: El estado de abandono en la provincia de Buenos Aires, en todos los niveles y sectores, data de años. Si bien en los 4 años de María Eugenia Vidal se trató de ordenar y encaminar reformas necesarias y esperadas desde hace años, lo cierto es que ordenar un territorio tan grande como la provincia, con tanto abandono y necesidades, lleva su tiempo. La policía es una de esas deudas que la provincia tiene, no solo en calidad de servicios para los bonaerenses, sino también hacia dentro de las fuerzas. Es imposible brindar un servicio de calidad sin recursos ni equipamiento y con mafias enquistadas que muchas veces forman parte del crimen que deberían combatir. Se hizo mucho en 4 años: se empezó a reequipar las fuerzas, se brindó lo más básico que no tenían, que eran los chalecos antibalas, y se removieron más de 10.000 policías, pero no alcanzó. En ese marco, se dió una protesta de las fuerzas que es más que legítima, ya que una persona que pone en riesgo su vida para brindar seguridad al resto de la población no puede estar cobrando un sueldo de 35.000 pesos que lo mantiene por debajo de la línea de pobreza. Eso es inadmisible, sobre todo cuando muchas veces los miembros de las fuerzas corren el riesgo de ser tentados por delincuentes a cambio de favores económicos, lo cual no se justifica, pero el riesgo es mayor cuando éstos están en situaciones económicas críticas. 

RR: ¿Cómo es la situación sanitaria en la provincia de Buenos Aires y cuál es su opinión sobre la forma en que el gobernador Kicillof está manejando la pandemia?

LB: La situación sanitaria de la provincia es decadente: sin criterio profesional, con total descoordinación y sin control en las localidades más densamente pobladas del conurbano, sin plan de salida y, lo peor, envuelta en una pelea política e ideológica con la Ciudad de Buenos Aires, sin justificación más que el pretender tapar o disimular la ineficiencia de la gestión, con discusiones absurdas, infantiles y en algunos casos, hasta rozando la estupidez. La pandemia ha expuesto y potenciado las deficiencias del Estado en todos los sentidos y expuesto las ineficiencias de las gestiones políticas al punto de habernos llevado no solo en lo provincial, sino también a nivel nacional, a una crisis económica, social, política y sanitaria sin precedentes en nuestra historia. Cuando uno observa los números duros de la pandemia, los números de la economía y el hecho de no tener un plan concreto de salida, podemos darnos cuenta que Argentina es uno de los mayores exponentes del fracaso mundial. Agravado encima esto con una ceguera obsesión política, en llevar a cabo reformas como la judicial, que no responde a más intereses que los de impunidad por parte de la vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner. Hoy las necesidades de los argentinos y, por supuesto, de los bonaerenses, pasan por lo económico y sanitario; fuera de eso, solo la política tiene sus intereses. El kirchnerismo está obsesionado y enfocado 100% en llevar adelante una reforma total del Estado, tal como lo conocemos nosotros, en su forma republicana y liberal. Empezando por supuesto por la Justicia, siguiendo por la reforma electoral y constitucional. Es claro y evidente que la concepción de Estado ideal del kirchnerismo responde a la autoritaria y totalitaria, donde el Jefe de Estado es en realidad el Jefe «del» Estado, por encima de los tres Poderes y éstos a su vez, sometidos ciegamente al poder de turno. Hoy podemos ver esos modelos en su máximo potencial en Venezuela, Nicaragua, Cuba y con intentos fallidos en Bolivia y Ecuador. Ese es el claro destino del modelo kirchnerista, y es ahí donde la verdadera oposición y la sociedad en las calles tienen una tarea fundamental. Y digo verdadera oposición, porque también hay otra que es cómplice necesaria a la hora de dar quórum y votos al oficialismo, con discursos opositores en sus provincias, pero con extrema actitud societaria puertas adentro del Congreso.

Lucho Bugallo es diputado de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires.

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