FRANCISCO SÁNCHEZ: «IR CONTRA EL MÉRITO ES EL PEOR DISCURSO PARA UN PAÍS QUE TIENE QUE HACER EL MAYOR ESFUERZO PARA SALIR ADELANTE»

REVISTA REPUBLICANA: Usted en sus redes asegura que hay que conformar un partido de derecha que sea opción de gobierno. ¿Por qué piensa esto? ¿Siente que han habido muchos prejuicios en la Argentina con respecto a la derecha?

FRANCISCO SÁNCHEZ: Creo que hay que generar un espacio de derecha que trascienda los partidos políticos, que permita construir un programa de país, que pueda interpretar el mundo actual desde una perspectiva histórica y geopolítica y desde ahí proyecte una Argentina hacia las próximas décadas. Y lo digo desde la derecha sólo para dejar en claro que ese concepto, que si bien es un concepto reduccionista y anacrónico, es lo más representativo del sentir nacional que está presente en lo más profundo del pueblo argentino. Los prejuicios con la derecha debería explicarlo mejor otra persona, pero creo que puede tener su origen en que se le ha atribuido pertenecer a este sector a algunos que no han tenido nada que ver con los valores que defendemos. Sobre todo desde el progresismo o la izquierda, que denomina como derecha o hasta fascismo a todo lo que no les es afín.

RR: En estos días se generó una polémica por un tweet suyo en el que habla de «porquerías de género» con respecto a algunas asignaciones presupuestarias. ¿Qué quiso decir con eso?

FS: Me refiero con porquerías a las construcciones ideológicas enlatadas e impuestas forzadamente por intereses extraños a los nuestros. Esas ideologías están construidas en el mundo académico anglosajón y tiene todas las características de dominación cultural que se han empleado desde la Leyenda Negra en adelante. La promoción de la homosexualidad desde la infancia, de un supuesto conflicto cultural entre hombres y mujeres, la exacerbación de la dimensión sexual desde una perspectiva materialista y hedonista, son la demostración de concepciones ideológicas no azarosas, que como todas las ideas del progresismo están fundadas en teorías que pretenden destruir todo para construir algo nuevo. Como un experimento, pero donde estamos todos involucrados.

RR: ¿Siente que hay una utilización política de la temática de género por parte del Gobierno?

FS: Sin dudas, pero no es un tema exclusivo de este Gobierno. La temática de género hoy es transversal a muchos espacios políticos, inclusive el PRO, lamentablemente. Como decía, es un experimento que sobre la base de falsos diagnósticos pretende determinados resultados no precisados. Detrás de esto hay ONGs, organismos supra nacionales y medios de comunicación coordinados para que estas ideas predominen. Entonces, no se trata de una cuestión electoralista, sino de una agenda no basada en intereses nacionales.

RR: ¿Qué piensa del lenguaje inclusivo?

FS: Es ridículo, pobre, forzado e insostenible más allá de las estructuras del Estado.

RR: ¿Qué opina con respecto al discurso del presidente en el que asegura que el mérito no hace crecer a las sociedades?

FS: Es el peor discurso para un país que tiene que hacer el mayor esfuerzo para salir adelante. Mientras en todo el mundo vemos que los casos de éxito están basados en el esfuerzo, nuestro presidente, que es la mayor representación del demérito, hace alarde de su condición y pretende aplicarla al conjunto. Lamentablemente es un discurso que pega mucho en algunos sectores que entienden que es sano vivir del esfuerzo ajeno, que el que es exitoso es malo y que los planes sociales son un derecho humano. Sin embargo, más allá de los discursos engañosos, nuestro pueblo reconoce la importancia del esfuerzo, del sacrificio y del trabajo como medios para alcanzar el bien común.

RR: Se puede decir que usted no es un diputado «políticamente correcto». ¿Por qué piensa que en Argentina hay tanto miedo a la incorrección política?

FS: Porque en Argentina, como en casi todo el mundo occidental, la corrección política es el mecanismo de dominación que se aplica desde algunos medios de comunicación, organizaciones civiles, universidades y organismos creados por el propio Estado, como el INADI, para impedir la disidencia de la ideología dominante. Pero hay un gran componente de falta de cohesión, de organización de ideas y de programas contraculturales, que terminan dejando sueltos a quienes intentan alzar la voz. De esa manera, muchos se acobardan y evitan expresarse para no ser castigados y en muchos casos marginados.

Francisco Sánchez es diputado nacional de Juntos por el Cambio por la provincia de Neuquén.

1 Comment

  1. ¿Es «políticamente incorrecto» porque tiene la valentía de afirmar verdades obvias? Por más diputados «políticamente incorrectos por favor!!!!

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