SANDRA PITTA: «EL MINISTERIO DE SALUD TIENE VARIAS CABEZAS Y CADA UNA DECIDE POR SU CUENTA»

REVISTA REPUBLICANA: Hoy trascendió la noticia de que el Reino Unido aprobó la vacuna Pfizer. ¿Qué repercusiones cree que tendrá esto en el mundo ?

SANDRA PITTA: Siempre hay que tener en cuenta estas aprobaciones son de uso de emergencia, esto significa, que todas las vacunas- independientemente de su origen- todavía están en fase experimental. Están en las primeras instancias de fase 3, una fase que, en general, tarda de 2 a 3 años. Tengo entendido por lo que leí, que casi todos los laboratorios tienen previsto que la fase 3 culmine dentro de dos años, es decir, que lo que está ocurriendo es que, ante una crisis de salud y socioeconómica mundial, se apure. Eso significa que falta todavía que finalice la fase 3 como para tener certeza, tanto de la seguridad, como de la eficiencia. Otra cosa que también hay que tener en cuenta, es que Inglaterra cuenta con un organismo de autorización regulatorio muy riguroso y estricto, que es muy confiable y que hace que cuando se aprueba de emergencia algo,  no se lo haga alegremente, sino considerando todas las pruebas que presentan los laboratorios. Tienen que ser pruebas registradas y contundentes. Por un lado, te diría que es una buena noticia, pero por otro lado te diría que hay que tener en cuenta que es de uso de emergencia, con lo cual no puede ser obligatoria. Se le tiene que decir a la personas que van a recibir la vacuna que es una vacuna experimental y que hay un riesgo- quizás mínimo- pero que hay un riesgo. Y que tienen que evaluar riesgo-beneficio. Quizás para un médico que está todos los días en contacto con pacientes, el beneficio que le otorga darse la vacuna supera ampliamente el riesgo que conlleva. El no saber si puede aparecer en el futuro algún efecto adverso o si la eficacia no va a ser la requerida. Ahí se balancean las cosas y quizás una persona que hace trabajos desde su casa que no tiene contacto con altas concentraciones de virus puede llegar a preferir esperar un tiempo más, para saber cómo como continúan estos ensayos y decidir, incluso, qué vacuna darse. No todas las vacunas son iguales, sino que hay distintas vacunas de distintas plataformas. Otra cosa a tener en cuenta, es que tanto la de Pfizer como la de Moderna requieren de temperaturas especiales. Eso genera una situación compleja de logística para países que no son tan ricos.

RR: ¿Cree que podemos empezar a tener cierto optimismo con miras al año que viene o esto será un largo camino ?

SP: Es muy difícil saber qué va a pasar el año que viene. Mi optimismo radica en que el año que viene vamos a tener ciertas certezas que hoy son dudas sobre cómo evolucionó la enfermedad a lo largo de 2 años. También más información sobre la vacuna y más información sobre potenciales tratamientos. Yo nunca fui del todo pesimista con respecto a esto, simplemente creo que hay que tener paciencia y no hay que acelerar los tiempos. A veces estas cosas no se pueden acelerar, porque son ciclos que se tienen que cumplir y tampoco se pueden acelerar los descubrimientos científicos; si bien la ciencia realmente respondió muy bien en esta pandemia. Entonces, se puede ser cautamente optimistas con respecto al año que viene. Yo creo que vamos a ver mejor el panorama hacia mediados del 2021 o hacia fines del 2021. Igualmente, una parte de largo camino lo recorrimos este año y me parece que va a continuar durante el 2021. Pero no va a ser eterno, porque ninguna pandemia es eterna y menos con los recursos que tenemos ahora. Podemos ser cautamente optimistas

RR: La logística de inoculación a la población requiere un trabajo muy coordinado. ¿Cómo lo ve al gobierno nacional en este sentido?

SP: El tema de la logística es la gran preocupación que yo tengo. Creo que este gobierno es muy desorganizado y que no tiene una cabeza en el Ministerio de salud. Tiene varias cabezas y cada uno decide por su cuenta. Esto, presenta varios desafíos de logística, no sólo por la temperatura- que eso puede representar costo extra y por lo tanto, un costo extra de logística-, sino además el tema de que, si son varias las vacunas que lleguen a la Argentina hay que tener mucho cuidado con que los que se vacunen primero sean bien informados. Que tengan toda la información. Otro tema, es que si reciben de un laboratorio la primera dosis, la segunda dosis también debe ser de ese laboratorio y eso un es un desafío muy grande de logística. Por último, yo desearía que cada uno pudiera elegir qué vacuna aplicarse, pero me imagino lo que puede llegar a significar. Yo no lo veo este gobierno con la capacidad de hacerlo. No quisiera utilizar la comparación más común, pero no me sale otra cosa. Viendo lo que fue el velorio de un deportista, sospecho que también van a ser igual de inoperantes. Realmente, no me despiertan confianza. Ahora mismo, lo estamos viendo en Ezeiza. Conozco personas que están viajando y que prácticamente no tuvieron controles, ni siquiera les tomaron la temperatura para subir a un avión y las declaraciones juradas son todas mentiras. Hay una falta de coordinación muy clara en este gobierno y , además, en determinadas provincias se va a sumar también la inoperancia de los gobernadores feudales. Todo va a ser bastante complicado.

RR: ¿Qué piensa sobre las declaraciones del Ministro Trotta indicando que se buscará incluir a los docentes en las prioridades de vacunación ?

SP: Si tenemos en cuenta que es una vacunación de emergencia y que no se puede obligar a nadie a vacunarse. Que además, las vacunas no van a llegar para toda la población y ni siquiera en los países ricos se va a poder vacunar a todos desde un primer momento, entonces me parece bien. No veo mal que los docentes estén incluidos porque eso ayudaría a normalizar lo anormal. En todas partes del mundo hay clases y se retomaron sin esa necesidad. Estudios serios señalan que no hubo contagiosos masivos y hay pruebas científicas, pero parece que el ministro Trotta no confía en lo que está pasando en todo el mundo y en las pruebas que están a la vista. Se nota en sus últimas declaraciones. Creo que haber sido el rector de una universidad que tiene un instituto de conicet y  no confiar en la evidencia científica es un poco extraño para mi gusto.

RR: Por último. Se empieza a debatir nuevamente un proyecto de ley de legalización del aborto. ¿Cuál es su reflexión al respecto ?

SP: Creo que el proyecto de la legislación del aborto, más allá de mi postura personal y mi apoyo- obviamente que no a cualquier ley sino a una con criterio ya que hay cosas que tiene el proyecto que me parecieron espantosas- es lo que menos le importa este presidente. A él lo que le importa es introducir un tema que le resulte útil políticamente y porque es una promesa suya de campaña.

Existe todo un grupo de personas que lo votaron por ese motivo o que lo usaron de excusa para votarlo y creo que está cumpliendo con ese objetivo. A mí me parece que no es el momento para discutirlo, porque esto es una ley que lleva a muchas grietas dentro de la sociedad. Hay que debatirlo en un momento donde haya menos ansiedad en la sociedad, más allá de que también es cierto que son épocas en donde los abusos son bastante más frecuentes porque este encierro ha provocado que haya situaciones de mucho abuso con de niñas menores de edad y con mujeres en general. En ese sentido, sí serviría como un auxilio para las mujeres que están en esa situación. Pero, me parece que esa no es el objetivo de él ni de su gobierno. Lo que quiere hacer es usarlo políticamente y eso lo que va a generar es una grieta más grande. Me parece que lo que más veo es el uso perverso psicopático que hacen de todas las cosas, en momentos donde la gente está muy sensible. La gente está muy ansiosa y puede quebrarse algo en la sociedad, incluso con pequeñas cosas. El uso político que está haciendo de todo el tema es horrible.

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