ROSARIO DE MAL EN PEOR: CON ANÍBAL, VUELVE SAÍN

Por Charly Cardozo

En medio de la peor crisis de inseguridad que nos ha tocado vivir en nuestra historia, con un promedio de veinte balaceras diarias, con récords históricos de muertes violentas (la inmensa mayoría ajustes de cuentas entre bandas narco), el Jefe de los fiscales penales de la región preso por corrupto y el retiro de las fuerzas federales tras la asunción de la socióloga Sabina Frederic en el Ministerio de Seguridad de la Nación, los rosarinos solo pensábamos que habíamos llegado a un piso del cual solo podíamos sostener la esperanza de remontar.

Pero no, no es así. Con la llegada de Aníbal Fernández a la cúpula de la seguridad nacional tras la intervención de CFK al seudo gobierno de Alberto Fernández y después de reunirse con el gobernador y candidato a senador suplente del FDT (testimonial y posible reaseguro para 2023) Omar Perotti, en lugar de coordinar tareas con el Ministerio de Seguridad y la Policía de Santa Fe, la segunda actividad del nuevo y nefasto ministro vinculada con el territorio mas violento de la Argentina fue encontrarse con el inefable y verborrágico ex ministro Marcelo Fabián Saín.

En 2019 Perotti gana la elección con el slogan “La Paz y el Orden”, que causaba sarpullidos entre sus ocasionales aliados de La Cámpora y el Movimiento Evita, tras tres gestiones socialistas que erraron todas sus políticas de contención del avance narco en Rosario.

Pero tras casi seis meses de silencio en la conformación de su gabinete, sorprende con la designación para Seguridad del mentor de la PSA de Néstor, académico de ideología garantista, ex diputado bonaerense de Nuevo Encuentro y kirchnerista paladar negro Marcelo Saín.

Sin casi amoldarse al sillón, Saín comenzó una largo derrotero de declaraciones y tweets desafortunados, que lo mostraron en sus abyectos 15 meses de gestión (diciembre 2019 – marzo 2021) como una persona sin equilibrio emocional y político para hacerse cargo de la principal tragedia de los rosarinos: las bandas narco, sus redes de lavado y la inseguridad (con muchos muertos) que eso genera.

De decirle «Perotti es un pelo en el culo cagado” (sic) a su empleador el gobernador de Santa Fe, a “yo soy partidario de cagarlos a tiros a todos. Porque yo veo que enfrente no hay un Estado que corresponda. Yo no estoy alentando con esto ningún gatillo fácil, nada. Lo que digo es que ha habido un Estado endeble enfrente” tras una ola de balaceras a edificios judiciales al dislate final que le costó el cargo donde afirmó que “Son unos negros pueblerinos. Les chupa un huevo lo que digo. Hacen lo que se les antoja (…). A las dos de la tarde están todos en la casa. Eso es lo que pienso de todos ustedes. Es la visión santafesina, pueblerina. Gracias a Dios que Dios atiende en la Capital Federal. Porque sino este país sería Uganda, hermano. Porque si Dios atendiese en Santa Fe estamos hundidos todos”.

Esta serie de disparates hizo que toda la Policía de Santa Fe lo viera con malos ojos, por que no discernía entre buenos y malos sino que ponía todos en la misma bolsa, cuando bien sabemos que no es así:

¿Qué culpa tiene una oficial de Vera que trabaja en Rosario por miserables 50 mil pesos de que un comisario se venda al poder narco?

Eso logró Saín, todos en contra y con gran malestar.

En marzo, finalmente Perotti lo echa y pone en su lugar a un ex diputado peronista de Venado Tuerto y a ese momento (marzo de 2021) nexo del ministerio con los municipios y comunas, Jorge Lagna. Con un perfil mucho mas bajo, mas dialoguista y menos mediático, la gestión de Lagna viene transcurriendo sin los permanentes escándalos de su antecesor.

Mientras tanto Saín pugna por seguir viviendo de los impuestos de los santafesinos, reasumiendo (con polémica) el cargo de jefe de la Oficina de Investigaciones del Ministerio Público de la Acusación, concurso que “ganó” en una de la gestiones socialistas (no tenía los años de domicilio necesarios, pero apareció una curiosa dispensa para que accediera a ese puesto).

Pero ante la atónita mirada y sorpresa de todos, al segundo que convoca Aníbal para interiorizarse de Santa Fe es a Saín, un hombre con fuertes cuestionamientos de gestión y políticos y, sin dudas, una persona con severos problemas de estabilidad emocional que, a pesar de que lo bancó mas allá de lo razonable al punto que deterioró su imagen, Perotti tuvo que echar de manera estuendosa.

Necesitamos medidas urgente, necesitamos colaboración real entre Nación y provincia como cuando Patricia Bullrich era ministra, necesitamos volver a vivir en libertad por que hoy los rosarinos no sabemos cuando volvemos vivos a casa, pero este “gobierno relanzado” a elegido el peor de los caminos.

Charly Cardozo – Concejal Juntos por el Cambio – Ciudad de Rosario

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